El sumo pontífice se asomó este domingo desde la Basílica de San Pedro para pronunciar la fórmula solemne de la bendición "Urbi et orbi", según trascendió desde su entorno.
“¡Gracias a todos!”, dijo con voz débil ante un micrófono y saludando a cientos de personas reunidas bajo el balcón, antes de abandonar el establecimiento.
El papa Francisco lanzó un “llamado urgente” para frenar la “espiral de violencia” que se produjo tras el inédito ataque de Irán contra Israel durante el sábado por la noche y advirtió que los ataques pueden arrastrar a Medio Oriente “a un conflicto aún mayor”.